Les voy a postear algunas partes de mi trabajito sobre la escritura cuneiforme para el seminario de historia antigua de oriente en el que me colé... en realidad, no voy a poner las cuestiones de índole más lingüística (sistema de fichas, pictogramas, ideogramas, sistema cuneiforme, evolución, problemas -homofonía, homografía- y sus resoluciones -determinantes ideográficos y complementos fonéticos-, algunas variantes -acadio, ugarítico, hitita, persa-) a menos que alguien lo desee y entonces sí, lo agrego o se lo envío al mail.
Como siempre, tal como me agrada ser respetuosa con el tema de las fuentes, lo único que exijo es la mínima mención de esta página en el caso de que alguien ocupe esta información.
RELACIÓN ESCRITURA-LENGUAJE ORALAntes que nada, es conveniente señalar sucintamente algunas características de la relación entre la escritura y el lenguaje oral.
La escritura cuenta con la capacidad de trascender los tiempos y espacios del momento en que fue creada, a diferencia del lenguaje oral (cuando este no está mediado por algún dispositivo tecnológico que lo salvaguarde de su esencial fugacidad). Pero esto no debe llevar a creer que sin la escritura todo mensaje estaba destinado al olvido, pues es precisamente gracias a las largas tradiciones orales que, tiempo después, pudieron ser escritos los poemas homéricos o incluso el de Gilgamesh, por nombrar sólo algunos.
Por otro lado, dicha relación no necesariamente se funda en una asimetría en la cual la escritura queda subordinada a los dictados del habla (como sucede en nuestra escritura alfabética), lo que logra evidenciarse al observar que los primeros estadios de todas las escrituras han poseído un carácter pictográfico, y por ende, estaban ligados al objeto de su representación y en algunos casos a cuestiones semánticas, pero no a la gramática ni a la fonética de ninguna lengua en particular.
MATERIALES Y SOPORTES DE LA ESCRITURA CUNEIFORME
Sólo han sobrevivido al paso de los milenios las inscripciones hechas en determinados materiales por naturaleza imperecederos, como la piedra o el barro cocido, por lo que difícilmente podemos llegar a tener acceso a inscripciones hechas en otro tipo de materiales como los tejidos, las pieles, las cortezas o la piel humana. Por esta razón es que, mientras se han descubierto innumerables tablillas con escritura cuneiforme, no corren la misma suerte los papiros egipcios.
En el caso de la escritura que nos ocupa, los soportes de que se sirvió fueron las tablillas de arcilla y de barro, las que cocidas al horno se hacían inmodificables – si se secaban al sol sí era posible luego modificarlas, y en el caso de los contratos, esto representaba un riesgo-, en metales, piedras, estelas y en tierra cocida. Los instrumentos para realizar esto eran las cañas acabadas en bisel o las puntas de calamos, el cincel y la pintura, respectivamente.
ETIMOLOGÍA DE LA PALABRA “ESCRIBIR”Habiendo atendido a lo anterior es que, al introducirnos en el estudio etimológico del verbo “escribir”, logramos comprenderlo mejor. Pero si bien la lengua sumeria por el momento pareciera no tener filiación con ninguna familia lingüística, vale la pena observar el sentido del que parte en los dos grandes grupos que son el indoeuropeo y el semita.
Si tomamos por ejemplo el verbo español “escribir”, nos encontramos con que deriva del latín “scribiere”, traducido como trazar caracteres. Este, a su vez deriva de la raíz indoeuropea “kerl”, cuya forma extendida es “squeribh”, que significa: cortar, realizar incisiones.
En el caso del griego, “γράφειν” deriva del verbo indoeuropeo “gerbh”, arañar.
En cuanto a las lenguas semíticas, este verbo se relaciona con las raíces árabes “ktb” (“kataba”: escribir), que se utiliza tanto para las palabras rastro como reunir, y “zbr” (“zabr”: libro; “zabu:r”: escritos revelados a David según el Corán) tiene por significados la acción de tallar la roca y de encimar rocas unas sobre otras, con el fin de alzar un muro.
Con esto podemos apreciar cómo antiguamente se concibió el acto de escribir, con las ideas de realizar incisiones, arañar o tallar, soportes que bien podrían haber sido las piedras entre otros; y la idea de reunir, de asociar, que para el caso, serían los signos y palabras.
La escritura en el templo y las escuelasLa escritura cuneiforme estuvo ligada desde sus comienzos a los templos, ya que por las diversas actividades que se desarrollaban allí (según textos hallados en Baü, Lagash, en su templo trabajaban cuarenta y ocho panaderos – veintisiete de ellos eran esclavos-, treinta y nueve cerveceros, hilanderos y tejedores, un herrero y varios artesanos) era necesario llevar registros acerca de por ejemplo a cuánto habían subido sus ingresos, a quién debían pagarles, sobre los préstamos a interés, etc. Los sacerdotes administraban también las propiedades que eran de jurisdicción del templo, y las rentaban o cultivaban empleando mano de obra.
Se han hallado en Uruk listas de alrededor del 3500 a.e.c. que indican las propiedades pertenecientes a los templos y casas reales. Durante varios siglos, este fue el único uso que se le dio a la escritura.
Uno de los motivos por los que se han hallado tantas escrituras (además de por la perdurabilidad del barro) fue que, como el material que utilizaban como soporte no era de secado lento, primero debían escribir varias listas provisionales, hasta que se pudieran reunir en una cuenta semanal,

mensual, y por último, una anual.
Por otro lado, para asegurarse el continuo uso de la escritura y, sobre todo al comienzo, para que las convenciones fueran respetadas, se crearon escuelas, en las que se les hacía copiar a los alumnos obras literarias y otros ejercicios.
Dichas escuelas tenían el fin de formar escribas (que podían especializarse en alguna actividad burocrática), maestros, eruditos y hombres de ciencias. En efecto, se han hallado largas listas con nombres de árboles y de cañas, animales, países, ciudades y pueblos; piedras y minerales.
El método de enseñanza consistía en, teniendo todas las clasificaciones de palabras y expresiones, estudiarlas de memoria, copiarlas y volver a escribirlas, hasta conseguir el trazo correcto. Aunque también había contemplado un espacio para la creación individual.
La mayoría de los alumnos procedían de familias acomodadas, ya que principalmente por cuestiones de gastos y tiempo las personas con menos recursos no podían seguir estos estudios tan prolongados (gran parte del día la pasaban allí, y la educación comenzaba en la niñez hasta la adultez). Esto lo sabemos gracias a las tablillas administrativas encontradas, en las que, para facilitar la identificación del alumno, escribían junto el nombre del padre y la profesión, los que en su mayoría eran hombres de poder: gobernadores, embajadores, administradores de los templos, oficiales, capitanes de navío, altos funcionarios de hacienda, sacerdotes de diversas categorías, administradores y directores de empresas, interventores, contramaestres, los mismos escribas, archiveros y contables.
LITERATURA
La literatura estaba conformada por himnos, conjuros, leyendas y épicas de base histórica. Los escritos más antiguos que se conservan datan de poco después del 2000 a.e.c., probablemente durante el reinado de Hammurabi, para ese entonces, todas estas producciones literarias ya habían sido formuladas y se habían logrado mantener gracias a la tradición oral, lo que plantea cierta duda acerca del objetivo de plasmarlas en la escritura sumeria, cuyo uso ya no era tan corriente. Una posible explicación de esto puede ser que consideraran que la efectividad de estos textos se hallaba íntimamente ligada a la lengua y escritura original, y de este modo es que el sumerio pudo mantenerse por un tiempo más como la lengua de la religión.
EL ORIGEN DE LA ESCRITURA SEGÚN LOS MITOSLas distintas civilizaciones antiguas han concebido la creación de su sistema de escritura en un contexto mítico: para los aztecas, el creador fue el dios del viento, Quetzacóatl; para los mayas el dios del tiempo Itzamna; los egipcios lo atribuyeron al dios de las artes y protector de los escribas, Thoth; en el caso de la civilización china, si bien el creador se trató de un ministro de la corte del legendario “Emperador Amarillo”, Huang Ti, llamado Ts'ang Chieh, el contexto de la historia es de tipo fabuloso, y cuyo propósito fue la comunicación entre el cielo (reino de los dioses y los ancestros) con la tierra
[1].
En el caso de Mesopotamia, las fuentes en cuanto a las creencias de los sumerios resultan algo contradictorias: por un lado, hay versiones que señalan que los sumerios creyeron que Enlil, el principal dios, del cielo y las tempestades, fue el creador de la escritura; por otro lado, según el cuento épico de “Enmerkar y el señor de Aratta”, pareciera ser que fue este rey de Uruk, Enmerkar (quien gobernó alrededor del 2700 a.e.c. según las listas de reyes, es decir, la escritura ya había sido inventada hacía unos 500 años antes), quien la creó con el propósito de enviarle un mensaje al rey de Aratta para que accediera a su pedido de sumisión y le entregara madera, oro, plata y lapislázuli para la construcción de un templo a Innana. Una tercera fuente, el poema “Innana y Enki, la transferencia de las artes de la civilización de Eridu a Uruk”, relata que Enki poseía los elementos de la civilización (la carpintería, el trabajo del metal, la escritura, la fabricación de herramientas, la construcción, entre otros cientos) y que, como Innana los deseaba para su ciudad, Uruk, logró que su padre Enki se los cediera mientras este se encontraba embriagado. En su regreso a Uruk, Innana debió enfrentarse a tempestades y monstruos marinos que había enviado Enki en su intento por recobrarlos, pero ella finalmente pudo llegar a su ciudad y entregarle a la población de Uruk aquellas artes.
Según la mitología babilónica, una criatura del mar con cuerpo de pez y cabeza, pies y voz de humano, les dio el conocimiento de la escritura, del lenguaje, las ciencias, etc. En otros textos, el dios de la sabiduría, Ea, fue el que les develó todos los conocimientos mágicos y secretos, y la escritura en particular.
En Asiria, fue el hijo de Marduk, Nabu, dios de la escritura y del conocimiento, quien enseñó a la humanidad todas las artes y oficios
[2].
Cabe considerar que, probablemente, fuera el desconocimiento del desarrollo gradual de sus escrituras, partiendo desde la pictografía, que vieran a sus escrituras como dadas por sus dioses con su forma tal y como ellos las conocían. También hay que tener en cuenta el gran impacto que debe haber ocasionado en la sociedad (sobre todo cuando en un principio no se trataba de algo a lo que cualquiera pudiera tener acceso) la idea de que mediante unos símbolos, una tablilla pudiera hablarle a aquellos pocos doctos en interpretar tales signos.
[1] Confr. Mythological Origins: http://www.ancientscripts.com/ws_origins.html
[2] Confr. Schmandt-Besserat, Denise. How Writing Came About: The Myths:
http://www.utexas.edu/utpress/excerpts/exschhop.htmlBIBLIOGRAFÍACalvet, Louis-Jean. Historia de la escritura: de Mesopotamia hasta nuestros días, trad. Javier Palacio Tauste, 1ra ed. Bolsillo Paidós, Barcelona: 2007.
Diringer, David. Ancient people and places: 25. Writing, ed. Frederick A. Praeger Publisher, New York: 1962
Grimberg, Carl; Svanström, Ragnar. Historia Universal: 1. El alba de la civilización; 3ra ed., trad. de Llopis, J.J.; Domingo, A.; Mascaró, E.; bajo dirección de Tamayo, M; ed. Círculo de Lectores S.A., Buenos Aires: 1984.
Moorhouse, A.C., Historia del alfabeto, ed. Breviarios, México: 1965.
BIBLIOGRAFÍA ELECTRÓNICAAncient Scripts:
http://www.ancientscripts.com/index.htmlPromotora Española de Lingüística (PROEL):
http://www.proel.org/Samuel Noha Kramer: La historia comienza en Sumer:
http://ar.geocities.com/bastadecopywright/La_historia_empieza_en_Sumer/index.htm#1Schmandt-Besserat, Denise. How Writing Came About: http://www.utexas.edu/utpress/excerpts/exschhop.html